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Carla en las
revistas
Paparazzi
(08 de febrero de 2008):
Mi sueño este año es quedar embarazada
La morocha goza de un verano de 10 en la Villa. Además de
protagonizar El show de las divorciadas, volvió a convivir con
Guillermo Brutto, su pareja...¡Y están buscando un bebé! “Tengo
30 años u quiero cuatro hijos...¡Tengo que empezar ya!”, cuenta.
¡Hacé los deberes!.
En la casa que Carla Conte alquiló en Carlos Paz reina la
tranquilidad. En el living se escucha a Guillermo, su pareja. No
habla. Los sonidos salen de su guitarra y su computadora, que
parecen ser las mejores amigas del músico. Guille saluda, por
supuesto. Y Carla invita unas gaseosas. De fondo, en la tele se
escuchan los gritos de Wanda y Evangelina...”Que quilombo, ¿no?”,
reflexiona Carla con complicidad. La morocha parece estar ajena a
los escándalos del verano, y solo disfruta del éxito de El show de
las divorciadas. “Soy la mina más antiescándalo que existe, y
eso que estuve un año y medio en el programa de mayor quilombo de
la tele, que es Showmatch”, dice ella.
Caras
(febrero de 2008):

Volvi con Guillermo, y estamos mas
enamorados y unidos que nunca
Luego de la separación que
vivió el año pasado, Carla Conte reafirma su amor en Villa Carlos
Paz. La escena podría ser la misma que
la de cualquier familia que pasa sus vacaciones en medio de la
tranquilidad de los lagos y las sierras cordobesas. A un costado de
la pileta, ella descansa junto Guillermo Brutto, su novio
desde hace tres años y medio, mientras Cassandra (7), la
hija de su pareja, se zambulle en la piscina. En tanto Beba,
su suegra, ofrece algo para tomar y la perra "Olivia"
completa la escena con sus ladridos. Así pasa sus días Carla
Conte (30), en Villa Carlos Paz, rodeada del amor de sus seres
queridos, con tardes de relax y noches de teatro, como parte del
elenco de "El show de las divorciadas". La actriz y
conductora de este momento disfruta de paz y sosiego, que se
contrapone con la vorágine y la exposición mediática que vivió
el año pasado, tanto en el plano personal como profesional.
Pronto
(febrero de 2008):

Me
tragué toda el agua del lago
Pronto
(23 de julio de 2008):
La terapia me ayudo a
recomponer mi pareja
El año pasado se peleó con su
novio cuando participaba de Bailando por un sueño. "El estrés
del programa me aniquiló. Pero no me separé sólo por eso. También
teníamos otros problemas que resolver", afirma. Hoy se acaba
de mudar a una casa nueva con su compañero. Cambió radicalmente su look. Un
poco porque el exceso de brushing del año pasado le había
arruinado el pelo y otro poco porque tenía ganas de renovarse, lo
concreto es que Carla Conte se animó a lucir una cabellera corta sólo
apta para rostros privilegiados. Y si es cierto eso de que cuando
una mujer trata de darle un cambio de rumbo a su vida, lo primero
que hace es pasar por la peluquería, es muy probable que la
conductora de Este es el show y El casting de la tele haya decidido
reacomodar su destino. Después de una temporada estresante en la
que, entre otras cosas, tuvo un pequeño distanciamiento de su
novio, la morocha parece dispuesta a disfrutar a pleno de su
trabajo. Sin embrago, minimiza su osadía aclarando: "Mi
aspecto depende de mi humor".
7 Dias
(08 de agosto de 2008):

En
un momento me agoté de verme desnuda
Carla llega a las Cañitas 20 minutos tarde. Entra al bar donde se
harán las fotos pidiendo disculpas por la demora y explica, entre
risas – una constante en las siguientes tres horas que compartirá
con 7 días -, que se quedó sin nafta en el auto. Entra con
Guillermo Brutto, su novio. Él no se quedará a escuchar la
entrevista ni a verla posar para la lente, solo la ayudara a elegir
el vestuario. “¿Sabes qué pasa? Le cuesta decir que no le
gustan”, confiesa Brutto, que no la cela, solo la cuida. La
conoce. Ella misma reconocerá al rato que ama que él esté en esas
cosas, que la ayude, que le haga una “devolución de 25
minutos”cuando le pregunta cómo le queda la ropa. Claro, mientras
sus hormonas no le jueguen una mala pasada y Guillermo le critique,
10 minutos antes de salir, ese pantalón que eligió ponerse. Ahí
le hierve la sangre. Pero ella lo cuenta y se ríe aun mas.
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